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NOMINACIONES 82 EDICIÓN DE LOS OSCAR |
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► La segunda década del siglo XX se inicia, a efectos de los premios institucionalizados por la Academia de las Artes y de las Ciencias Cinematográficas, con una vuelta a una fórmula que se había utilizado durante algunas ediciones correspondientes a los años treinta. Nueve son las producciones que aspiran a obtener el Oscar® a la Mejor Película. Entre éstas Avatar parte con cierta ventaja pero es probable que, en función de que el reconocimiento por parte de los académicos ya le había llegado a su realizador y montador hace una docena de años no sería demasiado temerario vaticinar que su ex mujer Kathryn Bigelow se hiciera con la preciada estatuilla por su trabajo de dirección En tierra hostil y, a la par, el film recibiera una distinción como Mejor Producción.
En un año especialmente falto de producciones de un nivel medio alto, Avatar irrumpiría a finales del mismo con el propósito de conquistar la taquilla, pero al mismo tiempo barrer en la candidatura de premios técnicos, encabezados por la misma realización de James Cameron, asimismo desdoblado en montador —por la que obtiene una nueva nominación—. Sus nueve nominaciones rivalizan en número con las de En tierra hostil, pero éstas se amplían al apartado artístico con la presencia de Jeremy Renner en la terna de los cinco aspirantes al Oscar® al Mejor Actor que parece tener un único dueño en la persona de Morgan Freeman, enfundado en la piel del activista político y líder sudafricano Nelson Mandela en Invictus. Al menos esta es la perspectiva a unas semanas vista de celebrarse la ceremonia de los premios más mediáticos del Séptimo Arte. Ni tan siquiera el carisma de George Clooney (encabezando el reparto de Up in the Air) puede restar opciones a
Freeman, que tiene en Clint Eastwood su director talismán al contarse cada una de sus interpretaciones en los films dirigidos por éste en una presencia garantizada por la pugna de la preciada estatuilla. Colin Firth (A Single Man, ópera prima del modisto Tom Ford) —quien últimamente llamaba a las puertas de un reconocimiento mundial de esta naturaleza— y Jeff Bridges (Crazy Heart), enfundado en el traje de un cantante country, completan el apartado con más nivel que se han dado entre todas las candidaturas de esta 82 edición de los Oscar®. Más abierta pero, por contra, con un nivel de nombres menos espectacular, el premio a la Mejor Actriz queda un tanto deslucido al presentar por enésima vez candidatura Meryl Steep —por Julie y Julia—, quien podría sumar una nueva «decepción» al recaer en una de sus rivales (mucho) más jóvenes la dorada estatuilla: Helen Mirren podría igualar el registro de la veterana norteamericana por su papel en The Last Station aunque no cabe descuidar el factor novedad-revelación en el haber de Carey Mulligan en An Education, Gabourey Sibide en Precious y, ya con menos opciones para Sandra Bullock por The Blind Side. Teñida de rubio, Bullock pasa por ser una de las actrices mejor pagadas del universo cinematográfico, en contraposición a la valoración que despierta por parte de la crítica especializada. Para este edición Precious pasa a ser el título outsider que, según algunos vaticinios, tendría su traducción al llevarse la mayoría de premios a los que aspira —un total de seis, dos de los cuales se corresponden para su plantel de intérpretes femeninas: la citada Sibide y Mo’nique, quien parte con una clara ventaja en las apuestas como mejor secundaria respecto a Penélope Cruz (Nine), la segunda con más opciones, y las actrices de Up in the Air, Vera Famiga y Anna Kendrick, además de la presencia de Maggie Gyllenhaal por Crazy Heart—. Una vez más el apartado correspondiente al Mejor Secundario —ya va siendo tradición a tenor de las
últimas ediciones—tiene un destinatario prácticamente incuestionable en una de las revelaciones de la temporada: Christoph Walz por Malditos bastardos —Matt Damon (Invictus), Stanley Tucci (The Lovely Bones), el veterano Christopher Plummer (The Last Station, aunque hubiera sido igualmente de recibo haberle nominado por su papel en El imaginario del Doctor Parnassus, tan sólo nominado en la categoría de Mejor Diseño de Producción) y Woody Harrelson (The Messenger, cinta que conecta con la temática de En tierra hostil, pero en otro frente, el de la vida cotidiana de donde son oriundos los soldados muertos en Iraq) conforman el repóker de distinguidos en este apartado—. Si bien Walz parece uno de los Oscar® más cantados, el hombre que lo ha dirigido, Quentin Tarantino, se cuela por segunda vez en la terna de candidatos en esta disciplina para presumiblemente ver cómo levanta la estatuilla algunos de sus adversarios: en función de cómo avance la velada veremos coronar a Lee Daniels (el cineasta afroamericano de Precious) o asistir a un hito histórico al recibir la distinción por primera vez una mujer, en este caso, Kathryn Bigelow con permiso de su ex marido James Cameron y de Jason Reitman (Up in the Air).
Para los apartados con menor eco para el público cabe constatar, por ejemplo que Randy Newman sigue acumulando nominaciones a los Oscar® —esta vez, por partida doble (dos canciones de la banda sonora The Princess and the Fog)—mientras que la factoría Píxar, una vez recibido un homenaje en forma de León de Oro Honorífico por su contribución al cine de animación en los últimos quince años, ha accedido al rango de Mejor Producción por Up, además de sumar candidaturas en el apartado de mejor banda sonora —en el haber de Michael Giacchino, quien seguramente relegará una vez más a quedarse a las puertas del Oscar® al francés Alexandre Desplat (Fantastic Mr. Fox)—. Un cine de animación que representa un campo de pruebas para el 3-D —la técnica que parece se impondrá a lo largo de este decenio—, aplicado en producciones mucho más modestas como el corto La dama y la muerte, de Javier Recio Gracia. Seguramente, sin el apoyo de Antonio Banderas,
responsable de la producción, la conquista del film de Recio Gracia no hubiera sido tal, constituyendo una notable sorpresa, a la par que forma parte de la representación hispana a los premios de la Academia del Cine con sede en los Estados Unidos. Con la punta de lanza que supone Penélope Cruz —en su tercera nominación como Mejor Secundaria y cuarta en global—, el estado español puede presumir de haber participado en la financiación y en «capital» humano en El secreto de sus ojos (por Argentina) y La teta asustada (por Perú) que forman parte de los cuatro títulos en la categoría de Mejor Película de Habla No Inglesa que poco o nada tienen que hacer frente la que con total seguridad será la incontestable ganadora de los Oscar’010: La cinta blanca. Posiblemente, el único título que con el paso de los años siga permaneciendo en la memoria de los buenos aficionados al cine de una edición que amplía número de títulos pero que no atraviesa por su mejor etapa en lo creativo. Basta acercarse a la relación de guiones —adaptados u originales— para darse cuenta de ello.• |





























