CONCURSO CINEARCHIVO FEBRERO-MARZO 2014: SORTEAMOS DVD's DE «LLÉVAME A LA LUNA» Y «ORSON WELLES: MEMORIA DE ESPAÑA», Y LIBROS DE «HISTORIA DEL CINE BRITÁNICO»
En estreno
 
ESPECIAL CINEASTAS DEL NUEVO MILENIO (XXIX): WES ANDERSON
A pesar de contabilizar tan solo ocho largometrajes, Wes Anderson (Houston, Texas, 1969) se sitúa en la cabecera de un grupo de cineastas norteamericanos que en los últimos lustros han logrado armar un discurso propio, en su caso, repleto de elementos extravagantes y definidos por un sentido del humor no apto para todos los públicos. A propósito del estreno de El gran Hotel Budapest (2013), recibida de una manera muy favorable en la pasada edición del Festival
EL ADIÓS A MICKEY «BABY FACE» ROONEY (1920-2014)
El pasado 6 de abril se certificaba la defunción de Mickey Rooney, uno de los actores que participaron en un mayor número de producciones de la Historia del Cine y sobre todo que permaneció en activo durante más tiempo. Nacido con el nombre de Ninian Joseph Jule Jr., Mickey Rooney obtuvo sus primeros créditos cinematográficos a muy temprana edad, debutando así en el periodo. Hasta pocos meses antes de su deceso, Mickey Rooney aún participaba en diversos proyectos, entre los cuales
46 EDICIÓN FESTIVAL DE CINE FANTÁSTICO DE SITGES 2013
De un tiempo a esta parte, Sitges ha mantenido en su calendario otoñal una importante cita con el aficionado –ahora denominado Freakie- al fantástico con un certamen verdaderamente lleno de interés. Esta acepción vincula igualmente a una manifestación en vivo denominada Zombie Walk –el último viernes del festival- en un tono divertido a la vez que reivindicativo de una suerte de panegírico de este personaje incrustado de por vida en el fantástico. Sin embargo, el leitmotiv de este año ha sido el de un fin del mundo, programado y promulgado por algún sector de los mayas en sus ancestros. Lo extraño del caso es que la presencia de esos títulos apocalípticos apenas han llegado en cuenta gotas al certamen. Hubiese sido interesante considerar la posibilidad de revisar las viejas películas de Boris Sagal,
GRAVITY (2013)
La doctora Ryan Stone, una brillante ingeniera especializada en Medicina, está realizando su primera misión en un transbordador, con el veterano astronauta Matt Kowalsky al mando de su último vuelo antes de retirarse. Pero en un paseo espacial, aparentemente de rutina, se desencadena el desastre. El transbordador queda destruido, dejando a Stone y Kowalsky completamente solos, unidos el uno al otro y dando vueltas en la oscuridad.
LA BANDA SONORA DEL MES: «JOBS» (2013)
En su prospección por su particular «sueño americano» el catalán Lucas Vidal ha experimentado el sinsabor de saberse fuera de distintos proyectos que le ilusionaban de manera especial. El primero, The Canyons (2013), dirigida por Paul Schrader, a partir de un libreto de Bret Easton Ellis (American Psycho X), y
EL LIBRO DEL MES: «HISTORIA DEL CINE BRITÁNICO»
No es nada habitual (al menos dentro de los libros de cine editados en nuestro país) que una obra aborde la integridad de una cinematografía. Tarea, sin duda, ardua y compleja que requiere no solo un profundo conocimiento de la trayectoria fílmica realizada en la nación en cuestión, sino una capacidad de síntesis y organizativa medida hasta el milímetro. Pero, por si
DEL LIBRO A LA PANTALLA: «DESDE EL JARDÍN / BIENVENIDO MR. CHANCE»

Editorial: Anagrama. 
Colección: Compactos nº 9.
Autor: Jerzy Kosinski.
Fecha de publicación: mayo de 2012
(undécima edición). 
158 pp. 13,5 x 20,5 cm. Tapa blanda.
Traducción de Nally Cacici.

A Jerzy Kosinski (1933-1991) le separaría exactamente un mes de diferencia con Roman Polanski, de idéntico origen polaco, aunque este último nació de manera circunstancial en París. Ambos tuvieron que valerse de identidades nuevas e hicieron un relato en clave semiautobiográfica de sus respectivas vidas, llenas de visicitudes bajo los focos de una Europa en plena vorágine (pre)belicista y de convulsión social. Mas, Roman Polanski lo haría a través del medio cinematográfico con El pianista (2002) mientras que Kosinski canalizaría sus inquietudes artísticas a través de la literatura, dejando para la posteridad El pájaro pintado (1965), reeditada en el estado español en 2011 por Debolsillo. No obstante, poco tiempo después de la publicación de este volumen la polémica le acompañaría al ser acusado de plagio, basándose para ello en textos escritos en polaco de cuyo contenido apenas ningún representante de la comunidad estadounidense podía tener acceso por razones evidentes. En medio de semejante tempestad, ninguna productora quiso aventurarse a dar cabida a un proyecto cinematográfico fundamentado en El pájaro pintado, no así al referirse a una novela posterior escrita por Kosinski, Being There (1971), que obedece a un propósito netamente de fábula social. Favorecido por un clima de cambios sustanciado a lo largo de la década de los setenta, Kosinski lograría atraer la atención de Hal Ashby sobre el proyecto. No en vano, Ashby pasaba por ser uno de los enfants terribles en una década en que cosecharía gran parte de su prestigio, casi siempre apuntado desde las filas de ala más izquierdista del neoHollywood. En todo caso, ocho años separan la primera edición de Being There de su producción El escritor de origen polaco Jerzy Kosinski.cinematográfica homónima, condicionada sobremanera por la participación de un Peter Sellers en su ocaso vital y profesional, bastante distante de la imagen mental del Chance Gardiner que podría proyectar el lector de la novela, descrito por EE (Shirley MacLaine en la ficción cinematográfica), la mujer del Vicepresidente de los Estados Unidos, conforme a «un cruce entre Ted Kennedy y Cary Grant». El empeño de Sellers por enfundarse en la piel de Chance no sería en balde, logrando su objetivo y con ello el cierre virtual de una filmografía trufada de papeles cómicos. Sin duda, su composición de Gardiner provocaría en el espectador familiarizado con sus caracterizaciones una cierta perplejidad; ni un asomo de humor aflora en su rostro. Todo resulta pausado, estático, anodino en su composición, dispuesto, en definitiva, para que la condición de fábula social surtiera efecto en el enunciado narrativo y temático de Bienvenido, Mr. Chance (1979), el título de estreno en nuestro país y el de su reposición, a principios de los años noventa en que se certificaría la muerte del propio Kosinski, a causa de un suicidio. En su fuero interno, contribuiría de manera decisiva a su trágico desenlace la espiral de acusaciones de plagio que había recibido, la mayor parte de las cuales un tanto infundadas. Una cadena de acusaciones, empero, que no afectaría a Desde el jardín —el título elegido por Anagrama para su publicación, todo un acierto a tenor de su condición de longseller—, cuya exposición sencilla, despojada de cualquier estilo rimbombante o recargado, expresan que fue la obra de un escritor-narrador de la “zona media” de la amplísima nómina de literatos afincados en el box-office. Precisamente, ese sería el mérito de una pieza literaria aplicada al concepto de relato omniscente, que el propio Kosinski se encargaría de adaptar a la gran pantalla.
  
Una adaptación de «United Artists»
 
Puede decirse sin demasiado margen de error, que el operativo llevado a cabo con Being There obedece a unas pautas similares a las que se habían establecido con La semilla del diablo (1968) —dirigida por Polanski, a partir de la novela Rosemary’s Baby (1967) de Ira Levin—. Así pues, Ashby respetaría escrupulosamente la estructura de la novela, confiando en que Kosinski supiera prescindir de aquellos pasajes susceptibles de eliminar por la dificultad de encaje que entrañaba en un texto cinematográfico dispuesto a llamar la atención de un público muy variopinto. Básicamente, el trabajo de “poda” del escritor oriundo de Lodsz consistiría en dejar fuera de cobertura las disquisiciones literarias derivadas del encuentro entre Chance y el embajador de la extinta URSS en las Naciones Unidas Vladimir Skaprinov (Richard Basehart en el celuloide), o prolongar la ditariba sobre el mundo editorial, a propósito de la oferta que un influyente empresario del sector realiza a un jardinero fuera de su hábitat. Asimismo, en la novela se hace más “explícita” la tentativa a que Chauncey se aplique a una relación de naturaleza homosexual. Prácticamente, en su traducción cinematográfica se pasa de puntillas sobre este episodio literario, dejando que la polémica o la controversia se sustancie en un plano menos tangible, el que afecta de lleno a su formulación de parábola social mediante la presentación de un personaje guiado por los automatismos propios de alguien cuya ventana a la vida tan solo la ha procurado las enseñanzas extraídas de la pequeña pantalla. Lo insustancial de sus razonamientos —expresa de una forma natural lo que mejor conoce: su jardín— acaba convirtiéndose en “dogma de fe” por su carga simbólica cara a las altas esferas de la política y de la economía estadounidense, aquellas dispuestas a mover los hilos de una ciudadanía “domesticada” mediante el consumo cada vez más masivo e intenso de la televisión. En su poder “alineador” reside el arma de distracción empleada por políticos que persiguen ganar tiempo cuando la crisis económica se recrudece, en un “dispositivo de emergencia” que cumple indudables paralelismos con la realidad de nuestros días. Kosinski destacaría, pues, por su carácter visionario al servicio de un relato fílmico trenzado por Ashby con su probada pericia por extraer el mayor potencial posible del reparto con el que contaría. En Bienvenido, Mr. Chance se enfrentaría al mejor de toda su carrera, con veteranos de enjundia —Jack Warden (en el rol del Presidente de los Estados Unidos), Richard Basehart o Melvyn Douglas—, con una actriz en fase de asentamiento en la Industria —Shirley MacLaine—  y un actor, Peter Sellers, que mostraría el reverso de su probada comicidad, amoldado a un personaje pintoresco, el de un abstemio, reservado, amable y afectado de alexitemia —la incapacidad de expresar sus sentimientos— Mr. Chance, aislado en sus propios pensamientos mientras los portadores del féretro del difunto Benjamin Turnbull Rand (Douglas) especulan sobre la idoneidad que el jardinero ocupe un puesto de máxima relevancia en el organigrama de la Casa Blanca.•     
 
Christian Aguilera