CONCURSO CINEARCHIVO NAVIDADES 2014: SORTEAMOS DVD'S DE «EL EXTRAORDINARIO VIAJE DE T. S. SPIVET» Y «DE ILUSIÓN TAMBIÉN SE VIVE», Y LOS LIBROS «GUÍA DEL CINE Y «JERRY GOLDSMITH: MÚSICA PARA UN CAMALEÓN»
En estreno
 
ESPECIAL JOSÉ MARÍA LATORRE
El pasado 14 de noviembre conocíamos el fallecimiento, a los 69 años de edad, de José María Latorre (Zaragoza, 1945- Barcelona, 2014), uno de los más prestigiosos e influyentes críticos cinematográficos de nuestro país, a la par de un autor literario con una vasta y premiada obra publicada. Por ello, en cinearchivo hemos querido rendir tributo a José María Latorre a través de una decena de artículos de películas por las que profesaba una especial admiración. La selección de estos títulos trata de ser lo más variada posible,
«SIEMPRE» JULIANNE MOORE: CAMINO DEL OSCAR
Cumplidos los cincuenta y cuatro años el pasado mes de diciembre, Julianne Moore sigue demostrando el porqué de su categoría interpretativa en un periodo de su vida especialmente dulce al haber sido distinguida con un Globo de Oro a la Mejor Actriz Dramática por su papel en Siempre Alice (2014), además de haber aspirado a otro Globo de Oro en la categoría de Mejor Actriz de Comedia o Musical en Maps of the Stars (2014), hasta la fecha primera de sus citas con el cine del canadiense David Cronenberg. La obtención del Globo de Oro refuerza si cabe aún más las posibilidades para cosechar su segundo Oscar por su performance en un film que muestra con toda su virulencia los estragos que causa en una mujer y su entorno afectivo la enfermedad de Alzheimer. Una interpretación que podemos disfrutar a partir de esta misma semana una vez renovada la cartelera, mientras que Maps of the Stars aguarda su estreno para el mes de marzo. En otra dimensión interpretativa se sitúa la primera parte de Los juegos del hambre: Sinsajo (2014), que aún se mantiene en algunas salas comerciales de nuestro país y que serviría para que Julianne Moore se reencontrara con Philip Seymour Hoffman poco antes del fallecimiento de éste. Se trata del actor con quien Moore compartió créditos en Magnolia (1999), un film fundamental en la carrera profesional de ambos guiada de la mano de Paul Thomas Anderson.
47 EDICIÓN FESTIVAL DE CINE FANTÁSTICO DE SITGES 2014
Solemne y puntual a la cita como marca el calendario del mes de octubre —salvo las excepciones de 2004 y 2005, a finales de año—, Sitges se volvió a teñir de rojo, morado y por qué no, de un azul claro que dominaba el cielo poco encapotado de esa semana de auténtico frenesí
EL EXTRAORDINARIO VIAJE DE T. S. SPIVET (2013)
T.S. Spivet es un genio de doce años que vive en un rancho en Montana con su peculiar familia. Su gran talento para la cartografía y los inventos pronto tiene recompensa. Una institución científica le concede un prestigioso premio y, armado con una pequeña maleta, se dispone a cruzar el país para recogerlo.
LA BANDA SONORA DEL MES: «EL MÉDICO» (2014)
Casi treinta años desde la fecha de publicación de la cuarta novela de Noah Gordon, El médico (1986), han dado para que proliferaran proyectos de adaptación de este longseller con el que indefectiblemente se relaciona a su autor por parte de millones de lectores diseminados por todo el mundo. No obstante, el que llegaría a cuajar lo haría
LA HISTORIA DEL CINE AUSTRALIANO
Más tarde que pronto, la segunda década del siglo XXI, a efectos bibliográficos, está deparando al lector aficionado al Séptimo Arte obras que tratan de cubrir un hueco sobre la historia de distintas cinematografías más allá del continente norteamericano. Si hace un año salía al mercado Historia del cine británico (2013)
«SIEMPRE» JULIANNE MOORE: CAMINO DEL OSCAR


Cumplidos los cincuenta y cuatro años el pasado mes de diciembre, Julianne Moore sigue demostrando el porqué de su categoría interpretativa en un periodo de su vida especialmente dulce al haber sido distinguida con un Globo de Oro a la Mejor Actriz Dramática por su papel en Siempre Alice (2014), además de haber aspirado a otro Globo de Oro en la categoría de Mejor Actriz de Comedia o Musical en Maps to the Stars (2014), hasta la fecha primera de sus citas con el cine del canadiense David Cronenberg. La obtención del Globo de Oro refuerza si cabe aún más las posibilidades para cosechar su segundo Oscar® por su performance en un film que muestra con toda su virulencia los estragos que causa en una mujer y su entorno afectivo la enfermedad de Alzheimer. Una interpretación que podemos disfrutar a partir de esta misma semana una vez renovada la cartelera, mientras que Maps of the Stars aguarda su estreno para el mes de marzo. En otra dimensión interpretativa se sitúa la primera parte de Los juegos del hambre: Sinsajo (2014), que aún se mantiene en algunas salas comerciales de nuestro país y que serviría para que Julianne Moore se reencontrara con Philip Seymour Hoffman poco antes del fallecimiento de éste. Se trata del actor con quien Moore compartió créditos en Magnolia (1999), un film fundamental en la carrera profesional de ambos guiada de la mano de Paul Thomas Anderson.
A menudo la versatilidad de un intérprete se calibra en función de las «máscaras» que adopta para una u otra película, o bien por su predisposición a acomodarse en toda clase de retos genéricos. Julianne Moore sin duda pertenece a este segundo grupo, ya que la considerable relación de producciones que jalonan su filmografía hasta la fecha, la sitúan en títulos de épocas, espacios y géneros dispares, aunque con una especial predilección por enfrentarse a personajes que abogan por un perfil liberalizador de la mujer, generalmente inmersos en ambientes alejados de los parámetros convencionales (Vidas cruzadas , Boogie Nights, El gran Lebowski, Cookie’s Fortune, Magnolia, Atando cabos, (Las) horas). Todas estas historias se articulan desde una concepción coral —cuya presencia deviene una figura femenina importante en el desarrollo de las mismas—, que basculan entre los planteamientos de comedia de El gran Lebowski —en el papel Maude, la estrafalaria esposa del «héroe» de la función (Jeff Bridges)— hasta el dramatismo inherente a los relatos de Magnolia —como Linda Partritge, la hija que acompaña en sus últimas horas de vida a su padre (Jason Robards)—, Vidas cruzadas o (Las) horas, en la recreación de Laura Brown, una ama de casa de familia acomodada de los años cincuenta. Una interpretación con ecos a las «heroínas» de las películas melodramáticas de Douglas Sirk para la Universal, que se solapa con su composición de Cathy Whitaker en Lejos del cielo. Ambas comparten un tiempo muy similar —finales de la década de los cincuena, en plena guerra fría— y un ambiente de clase acomodada donde la superficie de absoluta tranquilidad y bienestar no impide que aflore un sentimiento reprimido de desesperación y frustración en sus relaciones sentimentales. Rodadas en un mismo año, tanto (Las) horas como Lejos del cielo procuraron a Julianne Moore sendas nominaciones a los Oscar —en el caso de la adaptación inspirada en la persona de la escritora Virginia Woolf en una discutida categoría de secundaria a tenor de su protagonismo creciente y su función de hilo conductor del relato— en el punto más álgido de su andadura cinematográfica, una vez cumplimentados los cuarenta años. En un segundo plano permanecen sus performances como «heroína» en thrillers —la agente del FBI Clarice Starling en Hannibal—, o cintas de aventuras paracientíficas —la paleontóloga Sarah Harding en Mundo perdido, quien cuatro años más tarde se transfiguraría en la doctora Allison Reed en una suerte de (auto)parodia, en Evolution—, debido fundamentalmente a su condición de «segunda opción» tras haber rechazado Jodie Foster comprometerse con un nuevo título en torno al sádico psiquiatra Hannibal Lecter, y de substituir a Laura Dern, la actriz titular del largometraje inaugural basado en el bestseller de Michael Crichton. Circunstancias que, lejos de desvirtuar su cometido profesional, han servido para que Julianne Moore se haya planteado numerosos retos artísticos, saldados hasta el momento con un notable balance que en los últimos años con su predisposición por los semblantes dramáticos, en ocasiones planteados desde un punto de vista trágico (El fin del romance, Magnolia, Lejos del cielo, Atando cabos, Mi mapa del mundo, (Las) horas), ha tratado de equilibrar en relación a sus personajes más excéntricos en comedias (dramáticas) de distinto perfil (Nueve meses, Benny & Joon, Boogie Nights). En cualquier caso, Julianne Moore ha iluminado con su pequeña figura, su tez blanquecina y una expresividad en su rostro que delata ternura, pasión y sufrimiento a partes iguales —cuya máxima expresión de esta mixtura de sensaciones podría ser El fin del romance, remake del film Vivir un gran amor (1954), no por casualidad focalizada en un periodo de postguerra con fuertes prejuicios sexuales y emocionales—, algunas producciones norteamericanas de la última década del siglo XX y del primer tramo del siglo XXI (Vidas cruzadas, Boogie Nights, El gran Lebowski, Magnolia, Lejos del cielo, Las horas, Savage Grace, Siempre Alice) que el paso del tiempo las acabará situando en una posición de privilegio. Una situación que servirá para revalorizar, a medio plazo, si cabe aún más la carrera profesional de una actriz que, en palabras de André Gregory —codirector de Vania en la calle 42, una de sus primeras apariciones en la gran pantalla— «evoca la sensibilidad y la inmediatez de una joven Joan Crawford, pero con más profundidad, con más contradicciones» (VER FICHA PERSONAL y FILMOGRAFÍA COMPLETA de JULIANNE MOORE)