CONCURSO CINEARCHIVO JUNIO-JULIO 2014: SORTEAMOS BD's DE «EN SOLITARIO» Y «CABEZA BORRADORA», Y LIBROS DE JOHN WILLIAMS, MILOS FORMAN Y ALGUIEN VOLÓ SOBRE EL NIDO DEL CUCO
En estreno
 
ESPECIAL BRYAN FORBES (PARTE II, 1969-1984)
No cabe duda que en la segunda parte de este dossier dedicado a Bryan Forbes (1926-2013) no encontramos, por comparación con la primera parte, la plana mayor de los títulos que le dieron realce a la filmografía como director de Bryan Forbes. El diagnóstico de una esclerosis múltiple recibido a mediados los años 70 influiría sobremanera en el futuro profesional de Forbes, pese a que años más tarde sabría que se trataba de un error en el mismo. Para esta última parte, con el fin
JAMES GARNER FALLECE A LOS 86 AÑOS
Para los que estuvieran al caso de los problemas conorarios que padecía James Garner, habiéndole aplicado varios by-pass, no ha sorprendido la noticia del fallecimiento de este actor que tuvo su década de gloria en los años 60. En ese periodo despuntaría por su imponente físico –próximo al 1,90 m– y gracias a una elección de papeles que culminarían esa misma década con su caracterización del private eye Phillip Marlowe en Marlowe, detective muy privado (1969), que ya había recreado en la gran pantalla Humphrey Bogart. Retirado del cine desde hacía años, una de sus últimas apariciones se dio en Space Cowboys (2000), compartiendo protagonismo con Clint Eastwood, Tommy Lee Jones y Donald Sutherland. En los próximos meses, a modo de
46 EDICIÓN FESTIVAL DE CINE FANTÁSTICO DE SITGES 2013
De un tiempo a esta parte, Sitges ha mantenido en su calendario otoñal una importante cita con el aficionado –ahora denominado Freakie- al fantástico con un certamen verdaderamente lleno de interés. Esta acepción vincula igualmente a una manifestación en vivo denominada Zombie Walk –el último viernes del festival- en un tono divertido a la vez que reivindicativo de una suerte de panegírico de este personaje incrustado de por vida en el fantástico. Sin embargo, el leitmotiv de este año ha sido el de un fin del mundo, programado y promulgado por algún sector de los mayas en sus ancestros. Lo extraño del caso es que la presencia de esos títulos apocalípticos apenas han llegado en cuenta gotas al certamen. Hubiese sido interesante considerar la posibilidad de revisar las viejas películas de Boris Sagal,
NEBRASKA (2013)
Billings, Montana, principios del siglo XXI. Woody Grant hace caso omiso a las advertencias de su esposa Katie, y sale de casa para deambular por el arcén de la autopista con la intención de llegar andando hasta Lincoln, la capital del estado de Nebraska. Woody lleva guardado en su chaqueta un papel que, según su razonamiento, le hace acreedor de un premio de un millón de dólares. Después que la policía lo devuelva a su hogar, el hijo menor, David, accede finalmente a acompañarlo en coche hasta Lincoln, aunque sabe a ciencia cierta que no cobrará ese presunto premio. Durante el trayecto hacen un alto en el camino para visitar el Monte Rushmore, al hermano mayor de Woody, Randy, y a la familia de éste, y
LA BANDA SONORA DEL MES: «EL MÉDICO» (2014)
Casi treinta años desde la fecha de publicación de la cuarta novela de Noah Gordon, El médico (1986), han dado para que proliferaran proyectos de adaptación de este longseller con el que indefectiblemente se relaciona a su autor por parte de millones de lectores diseminados por todo el mundo. No obstante, el que llegaría a cuajar lo haría
EL LIBRO DEL MES: FILM NOIR
Cuando parecía publicado en nuestro país el libro definitivo sobre el Cine Negro con la aparición hace un lustro de El cine negro, de Noël Simsolo, una suerte de intereses encontrados ha tenido a bien editar el que, muy seguramente, es la encuadernación más bien presentada de este género de
ESPECIAL BRYAN FORBES (PARTE II, 1969-1984)


No cabe duda que en la segunda parte de este dossier dedicado a Bryan Forbes (1926-2013) no encontramos, por comparación con la primera parte, la plana mayor de lKatharine Hepburn y Bryan Forbes se divierten durante el rodaje de "La loca de Chaillot".os títulos que le dieron realce a la filmografía como director de Bryan Forbes. El diagnóstico de una esclerosis múltiple recibido a mediados los años 70 influiría sobremanera en el futuro profesional de Forbes, pese a que años más tarde sabría que se trataba de un error en el mismo. Para esta última parte, con el fin de ofrecer una perspectiva más amplia sobre el cineasta británico, publicamos, además de «El décalogo de Bryan Forbes», el análisis de un film, Amargo silencio (1960), plenamente representativo de sus aptitudes en calidad de guionista para otros realizadores, en particular para Guy Green. En este dossier quedan exentos los comentarios críticos de algunas de las películas dirigidas por Forbes debido a lo endeble de unas propuestas que palidecen frente a títulos como Cuando el viento silba (1961), La habitación en forma de L (1962) o The Stepford Wives (1975), presumiblemente el último film de verdadera categoría concebido tras las cámaras por el menudo director, aunque en los créditos de Chaplin (1992), en el apartado de guionista, aparecería el nombre de este brillante cineasta distinguido Caballero del Imperio Británico.    
 
    Por Christian Aguilera  

    Por Lluís Nasarre
 

    Por Sergi Grau
 

    Por Tomás Fernández Valentí      

  Por Christian Aguilera
 

  Por Víctor Manuel Rivero     
 
LA BANDA SONORA RECUPERADA:
   THE MADWOMAN OF CHAILLOT 
  (1969, Michael J. Lewis)   
     Por Christian Aguilera
 EL DECÁLOGO DE BRYAN FORBES
I) NANETTE NEWMAN. Si Bryan Forbes tuviera que escoger cuál ha sido la persona más importante de su vida, sin duda señalaría a Nanette Newman (n. 1934). Ocho años más joven que él, Newman participó como actriz en buena parte de las producciones dirigidas por su marido, inclusive Servidumbre humana (1964), en la que Forbes acabaría siendo reemplazado por Ken Hughes. Amoldada por lo general a papeles secundarios, Nanette Newman fuera de los dominios del cine arbitrado por su esposo tuvo un recorrido presidido por la discreción, aunque destaca su presencia en El honrado gremio del robo (1963) y Objetivo: banco de Inglaterra (1960), un par de clásicos británicos dentro de un subgénero con especial predicamente entre el público de la época.
II) RICHARD ATTENBOROUGH. Quizás como ningún otro representante de la industria cinematográfica británica, Richard Attenborough sintonizó con la clase de historias que Bryan Forbes quiso repercutir en pantalla. Ambos dominaron tres de los resortes fundamentales de la práctica cinematográfica, esto es, la interpretación, la dirección y la producción. Fruto de una estrecha amistad nacida en el set de rodaje de Objetivo: banco de Inglaterra (1960) que iría reafirmándose con el paso de los años, Attenborough y Forbes acordaron crear una unidad de producción bautizada Beaver Films, que daría amparo a un terceto de proyectos, Amargo silencio (1960), Cuando el viento silba (1961) y Plan siniestro (1964). En su traspaso al cine estadounidense a partir de King Rat (1965) —aunque parte del capital provenía del Reino Unido— Forbes trabajaría con otros productores menos afines a su “ideario”. Pese a que sus caminos profesionales se separaron, Attenborough seguiría haciendo el rol de “hermano mayor” de Forbes, prestándole sus consejos y sugerencias de una manera desinteresada. Por su parte, Forbes tuvo opinión cuando Attenborough se la pidió sobre todo en labores de dirección y de guión. Próximo a cumplir los setenta años, Attenborough solicitaría a Forbes que participara en el redactado del guión del biopic sobre Charles Chaplin (Robert Downey Jr.) filmado en 1992.
III) DEL PAPEL A LA PANTALLA. Si bien desplegó una intensa actividad de guionista durante la segunda mitad de la década de los 50, Bryan Forbes, una vez obtenida la oportunidad de dirigir fiaría su suerte a la adaptación de novelas, obras de teatro o relatos breves, por lo general, no demasiado o nada conocidas fuera del ámbito anglosajón. Mary Hayley Bell (Cuando el viento silba), Lynne Reid Banks (La habitación en forma de L), Mark McShane (Plan siniestro), James Clavell (King Rat), Peter Marshall (Amor es mi vida) e Ira Levin (The Stepford Wives) son algunos de los nombres propios de cuyas respectivas piezas literarias o escénicas Forbes adaptaría, casi siempre en solitario.
IV) LA DIRECCIÓN, UNA EXTENSIÓN DEL GUIÓN. Siguiendo los preceptos de Joseph L. Mankiewicz o Billy Wilder en que la dirección es una extensión de la escritura del guión, Bryan Forbes atacaría esta práctica desde el inicio de su carrera profesional tras las cámaras. Con la salvedad de Cuando el viento silba (1961), La caja de las sorpresas (1966) y The Stepford Wives (1975), la totalidad de las películas dirigidas por Bryan Forbes llevan su “membrete” en el apartado del guión. William Goldman, el prestigioso guionista de The Stepford Wives,  dedica un capítulo entero en su libro Las aventuras de un guionista en Hollywood (Plot Ediciones, 1992) a desvelar los entresijos de la (pre)producción, refiriéndose a Forbes como un «hyphenate» esto es, un director con su propio guión bajo el brazo, celoso que en manos de otro profesional el operativo quedara seriamente dañado.
Bryan Forbes dirigiendo a Kim Stanley en "Plan siniestro".V) DIRECTOR DE INTÉRPRETES. A finales de los años cincuenta Bryan Forbes barruntaba la posibilidad de dar el salto a la dirección. Consciente de esta necesidad, Forbes no dejó escapar la oportunidad de observar el trabajo de Sir Carol Reed durante el rodaje de La llave (1968), en la que participaba como actor en un rol secundario. Los consejos de Reed hicieron mella en el menudo cineasta británico, quien trataría con exquisito cuidado a los intérpretes que estuvieron a su disposición, sin hacer distinciones entre característicos y principales. No en vano, Forbes acumuló por espacio de una quincena de años experiencia en el campo de la interpretación y de esas enseñanzas, además de los sabios consejos procurados por Reed, extrajo su habilidad en el manejo del cuadro actoral, siendo uno de los puntos fuertes de su condición de realizador.
VI) PLOTS: LA CAJA DE LAS SORPRESAS. Otro de los elementos característicos del cine de Bryan Forbes deviene su escaso apego a seguir una ortodoxia narrativa, persiguiendo para ello un fin que dinamite determinados lugares comunes. Por ello, su cine representa toda una afrenta a la lógica narrativa convencional, disponiendo, por ejemplo, que en más de doce minutos haya únicamente música y silencios en Angustia mortal (1968) o que para La caja de las sorpresas se pliegue a un auténtico ejercicio de non sense, en que afloran situaciones propias del teatro del absurdo concebido por Ionescu.
VII) ASIMILANDO LA TÉCNICA CINEMATOGRÁFICA: EL USO DE LA CÁMARA. El tipo de las historias que se le iban presentando marcan la “textura” de una realización que, en términos generales, destaca por su elegancia formal sin resultar, llámesmole en un tono peyorativo, académica. En función de la ingente nómina de directores y operadores con los que trabajó en su etapa de intérprete y/o guionista, Bryan Forbes iría aglutinando un conocimiento técnico que puso en práctica a principios de los 60, descollando en este fundamento visual Angustia mortal (1968) —sobre todo la magistral secuencia sostenida al compás de la música escrita por John Barry—, en comparativa con una operativa más funcional aplicada a The Whisperers (1967), Ménage à trois (1982) o A cara descubierta (1984), entre otras.
VIII) TEMÁTICAS CONTRACORRIENTE. Al igual que Basil Dearden, con quien participó en las producciones Objetivo: banco de Inglaterra (1960), Man in the Moon (1960) y Tinieblas (1970) en diversos cometidos, el cine de Bryan Forbes se caracterizó de manera especial en su primera etapa cinematográfica como director-guionista por dar rienda suelta a temáticas molestas cara al stablishment. Del tema del aborto tratado en La habitación en forma de L (1962) se pasaría a los encuentros con el Más allá por parte de un matrimonio que trata de sacar partido de la ingenuidad y la desesperación de determinadas personas en Plan siniestro (1964), o al de los campos de concentración creados por los japoneses durante la Segunda Guerra Mundial en King Rat (1965). Aspectos opacos a una sociedad, la británica, que favorecía a unos cánones de felicidad, en sintonía con lo promulgado desde las instituciones gubernamentales en los Estados Unidos, allí donde Forbes seguiría confiado en explorar por debajo de esa superficie amable y luminosa, la que, por ejemplo, transforma la realidad idílica de Stepford en un auténtico tormento para los que pretenden escapar de la misma.
IX) UNHAPPY ENDING. En el largometraje que se convertiría en el cierre de su filmografía en calidad de director, A cara descubierta (1984), podía sorprender a propios y extraños que un previsible happy ending en la escena final mutara a un unhappy ending. Pero este ejercicio contranatura según los postulados de la industria cinematográfica, ya había sido percibida conforme a una “marca de estilo” en el cine de Bryan Forbes. Tan solo falta asomarse al desenlace de Amargo silencio (1960) —con guión suyo y realizada por Guy Green— , La habitación en forma de L (1962), Plan siniestro (1964), King Rat (1965), Amor es mi vida (1971) y The Stepford Wives (1975) para corroborar tamaña certeza. En este sentido, Bryan Forbes no claudicaría frente a esa norma no escrita de abrir una puerta a la esperanza en el tramo final de las historias que filmó o que guionizó para otros directores.
X) JOHN BARRY: UNA MELODÍA INTERRUMPIDA. Cuando todo parecía indicar que Bryan Forbes y John Barry (1933-2011) consolidaban una de las parejas profesionales director-compositor más sólidas surgidas en los años sesenta en Gran Bretaña, la misma acabaría yéndose al traste debido a una agenda de trabajo repleta para el músico inglés en su traspaso al otro lado del Atlántico. La primera asociación entre Barry y Forbes hubiera podido darse con el primer film sobre el agente 007, James Bond contra Goldfinger (1962), pero el cineasta británico desestimó el ofrecimiento. Plan siniestro (1964), King Rat (1965), The Whisperers (1967) y Angustia mortal (1968) conformarían, pues, el cuarteto de producciones en común, erigidas en “ramificaciones” de ese tronco común melódico por el que Barry sería (re)conocido a escala mundial. En el galés Michael J. Lewis —La loca de Chaillot (1969) y A cara descubierta (1984)— y en el inglés Stanley Myers —Amor es mi vida (1971)— Forbes tuvo un recambio para Barry, pero sin las prestaciones del oscarizado compositor.•

A PARTIR DEL PRÓXIMO 10 DE AGOSTO DE 2014, ESPECIAL PLANETA DE LOS SIMIOS  


Histórico de «Cineastas del Nuevo Milenio»:

 
Otros especiales:
 
ESPECIAL JAMES BOND (diciembre 2008)  
ESPECIAL PÍXAR-DISNEY (septiembre 2009) 
ESPECIAL LOS MEJORES FILMS DE VAMPIROS DE LA HISTORIA 
    (septiembre 2010)
ESPECIAL LAS 25 MEJORES PELÍCULAS DE LA 1ª DÉCADA DEL SIGLO
    XXI (febrero 2011)
ESPECIAL LAS 50 MEJORES PELÍCULAS DE «LA GENERACIÓN
   DE LA TELEVISIÓN» (PARTE I, 1955-1968) (marzo 2011)
ESPECIAL LAS 50 MEJORES PELÍCULAS DE LA GENERACIÓN
   DE LA TELEVISIÓN (PARTE I, 1969-2007) (abril 2011)
   (octubre 2011)
   (noviembre 2011)